Diario Clarín. Suplemento Mujer.
SEÑALES DE ALERTA - LAS DIETAS EN LOS ADOLESCENTES
A partir de los diez años, un importante porcentaje de varones
y mujeres sufre trastornos alimentarios. Cuáles son las vías
para prevenirlos y qué pueden hacer los padres para ayudar
a sus hijos.
Según un sondeo efectuado por ALUBA (Asociación
de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia), el 26 por ciento de las
adolescentes mujeres y el 12 por ciento de los varones muestran desórdenes
alimentarios. El trabajo se efectuó sobre un universo de 90
mil estudiantes (a partir de los 10 años en adelante) de colegios
tanto de la Capital Federal como del interior del país. Además,
el estudio reveló otras cifras inquietantes: el 9 y el 12
por ciento de las chicas y de los varones respectivamente, presentan
síntomas de anorexia y bulimia.
Cuáles son los factores que estimulan estas
conductas? Para la psicóloga y nutricionista Edith Szlazer,
especialista en trastornos alimentarios y fundadora de BACE (Centro
de Bulimia y Anorexia) el puntapié inicial de las dietas se
produce por la influencia poderosa del entorno. "La presión
de los compañeros es muy fuerte -dice-. En el colegio los
chicos se agreden mucho con respecto al físico y eso, muchas
veces los lleva a hacer dietas a escondidas".
El problema es que las dietas que hacen los adolescentes
por "motu propio" y sin ningún control médico
suelen ser bastante anárquicas. "Las mujeres que, generalmente,
a partir de los 14 o 15 años son las que están más
atentas a las dietas, siguen los regímenes alimenticios que
encuentran en las revistas. Y lo peor es que comienzan un círculo
vicioso grupal: se las recomiendan unas a otras", apunta la
nutricionista Andrea Cohen.
MALOS HABITOS
Las dietas anárquicas pueden derivar en enfermedades serias
como la bulimia y la anorexia. Es importante que los padres estén
atentos a los síntomas. Según la doctora Mónica
Bello, asesora médica y fundadora de ALUBA, "lo principal
es que los padres tengan una actitud sana frente a la comida para
poder contener a sus hijos".
Una clave para ayudarlos es hacerles respetar a
rajatabla las cuatro comidas. Los adolescentes tienen un apetito
irregular y comen de una manera desorganizada. Las emociones juegan
un papel importante. "Quizás un chico que está
nervioso por un exámen, ese día no come nada o por el contrario,
se debora todo lo que encuentra a su alcance. Pero esto tiene un
límite y los padres lo pueden revertir tratando de equilibrar
esta desorganización alimentaria con el resto de la alimentación
semanal", aconseja Bello.
Para los expertos, incentivar la actividad física
- como la gimnasia y los deportes - también es fundamental en
esta etapa de crecimiento para que los chicos no sientan culpa cuando
comen y no estén tan pendientes de la balanza.
EL LIMITE DE LAS DIETAS
La otra cara de la moneda es el tratamiento que se les recomienda
a los adolescentes que tienen problemas de sobrepeso. Cuál
es el límite para someterlos a una dieta rigurosa?
Según los especialistas, es clave abordar
un tratamiento para evitar problemas de obesidad en la adultez. Pero
la gran diferencia con las dietas que se les aconseja a los adultos
es que las de los más chicos nunca tienen que ser restringidas,
sino que deberían basarse en cambios en la calidad de los
alimentos y los hábitos de consumo. "Lo principal no
son las restricciones, sino los cambios en los hábitos de
los chicos como por ejemplo, inculcarles el desayuno que los adolescentes
suelen pasar por alto.
También controlar lo que los chicos comen
en los recreos y reemplazar las golosinas por las barritas de cereal
o yogurts", recomienda Andrea Cohen. Otro problema muy frecuente
en la adolescencia es la adicción por la llamada "comida
chatarra". "Cuando el chico está realizando una
dieta no conviene negarle el consumo de estas comidas -agrega Cohen-.
Se le puede permitir una vez a la semana y equilibrar luego con otros
alimentos sanos del menú hogareno".
En síntesis, no se puede someter al adolescente
a severas dietas. En vez de martirizarlo para que baje de peso,
hay que poner el esfuerzo en que se mantenga y no siga engordando.
"Como estos chicos están en etapa de crecimiento, si
logran conservar el peso e incorporar de a poco hábitos alimentarios
más sanos, cuando se desarrollen, el cuerpo se va a estilizar",
concluye Cohen.
Texto: Belén Ortega
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