Todo Plan de Alimentación debe respetar las cuatro leyes de la alimentación: cantidad, calidad, armonía y adecuación.
Estas leyes se relacionan y se complementan entre sí y se resumen en una sola ley general:
"La alimentación debe ser suficiente, completa, armónica y adecuada."
Cantidad
"La cantidad de la alimentación debe ser suficiente
para cubrir las exigencias calóricas del organismo y mantener el equilibrio
de su balance."
El cuerpo humano debe reponer la cantidad calórica consumida,
mediante un adecuado aporte de alimentos, especialmente los energéticos.
Las proteínas, minerales, vitaminas y agua forman parte del organismo.
Una vez utilizadas estas sustancias, los metabolitos finales son eliminados. Toda
sustancia eliminada debe reponerse en cantidad y calidad. Un balance normal permite
recuperar o conservar el estado de salud.
Si la alimentación cumple con esta ley se considera suficiente. De lo contrario,
al no cubrir las exigencias calóricas o la cantidad de nutrientes para
mantener el balance, la alimentación será insuficiente, mientras
que si el aporte es superior a las necesidades, será excesiva.
Calidad
"El régimen de alimentación debe ser completo
en su composición para ofrecer al organismo todas las sustancias que lo
integran."
El organismo, unidad indivisible biológicamente, está
formado en última instancia por células, y éstas a su vez,
por sustancias elementales. Por lo tanto, para mantenerse saludable es imprescindible
ingerir todos los principios nutritivos que integran el organismo y ello se cumple
al ingerir diversos alimentos en adecuadas cantidades y proporciones.
Si la alimentación cumple con esta ley se considera
completa. En cambio, si falta un principio nutritivo o está extremadamente
reducido, será una alimentación carente.
Armonía
"Las cantidades de los diversos principios nutritivos
que integran la alimentación deben guardar una relación de proporciones
entre sí."
Los distintos componentes de la alimentación no deben
administrarse arbitrariamente porque si bien se puede suprimir el hambre, se corre
el riesgo de carecer de algunos principios nutritivos.
Para lograr esta relación armónica en las cantidades de los nutrientes,
el aporte calórico diario debe ser el siguiente: 50- 60% de hidratos de
carbono, 10- 15% de proteínas y 25- 30% de grasas.
Si la alimentación cumple con esta ley se considera
armónica. Mientras que si los nutrientes no guardan la proporcionalidad
adecuada, será una alimentación disarmónica.
Adecuación
"La finalidad de la alimentación está supeditada
a su adecuación al organismo"
La alimentación debe satisfacer todas las necesidades
del organismo y debe adaptarse al individuo que la ingiere. Esta adecuación
será en función de sus gustos, hábitos, tendencias y situación
socioeconómica. Y en el caso de ser un individuo enfermo, se tendrá
en cuenta el estado del aparato digestivo, las perturbaciones del órgano
o sistemas enfermos y el momento evolutivo de la enfermedad.
Si la alimentación cumple con esta ley se considera
adecuada.
Andrea Cohen - Licenciada en Nutrición - Juncal 1722 5° piso - (C1062ABX)
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